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El sector energético atraviesa un momento de reacomodo constante. A nivel global, los mercados de petróleo, gas natural y electricidad operan en un entorno marcado por tensiones geopolíticas persistentes, ajustes en el comercio energético internacional y una competencia cada vez más visible por el acceso a recursos estratégicos. En este escenario, los cambios políticos como el de Venezuela, país que concentra las mayores reservas petroleras del mundo, han reactivado el análisis sobre la oferta futura de crudo y los posibles movimientos de inversión en la región.
Aunque no se anticipan impactos inmediatos, estos acontecimientos reordenan expectativas y forman parte del contexto que hoy observan gobiernos, empresas e inversionistas. De acuerdo con información publicada por Excélsior, en la Secretaría de Energía (Sener) se evalúa cómo este nuevo escenario podría incidir en los flujos de inversión hacia el sector energético mexicano, particularmente en un momento en el que el país busca fortalecer su infraestructura eléctrica.
En el ámbito nacional, el diagnóstico es claro. Como advierten especialistas, uno de los principales retos del sector hacia 2026 será atraer inversión privada para ampliar la capacidad de generación eléctrica y financiar la expansión de la red de transmisión, bajo una política que mantiene la preponderancia del Estado, con una participación mayoritaria de 54% de la Comisión Federal de Electricidad en la generación.
El sistema eléctrico en México: confiabilidad, costos y continuidad
El crecimiento de la demanda eléctrica y la dependencia de gas natural importado han puesto en primer plano la confiabilidad del Sistema Eléctrico Nacional. A esto se suma la preocupación por la exposición a variaciones tarifarias y el impacto que los costos de la electricidad tienen sobre la competitividad de las empresas.
En este escenario, la conversación energética deja de centrarse únicamente en la tecnología y se enfoca cada vez más en cómo reducir riesgos operativos, asegurar suministro y tomar decisiones alineadas al funcionamiento del sistema eléctrico.
El marco regulatorio que define 2026
Durante 2025 se publicaron instrumentos clave que hoy estructuran la toma de decisiones energéticas en México. Entre ellos destacan:
- El Reglamento de la Ley del Sector Eléctrico (LESE),
- La Ley de Planeación y Transición Energética (LPTE),
- El Programa Sectorial de Energía 2025–2030,
- Las Disposiciones Administrativas de Carácter General (DACGs) en materia de planeación vinculante y autoconsumo,
- El Plan de Fortalecimiento y Expansión del Sistema Eléctrico Nacional 2025–2030.
A este marco se suman obligaciones técnicas vigentes, como el Código de Red, así como el funcionamiento del Mercado Eléctrico Mayorista, que siguen influyendo en la operación diaria y en la evaluación de proyectos de generación, autoconsumo y almacenamiento.
En conjunto, estos instrumentos consolidan un modelo basado en planeación vinculante, regulación unificada y mayor trazabilidad, en el que los proyectos energéticos deben alinearse a la planeación nacional del sistema.
Planeación energética vinculante: el eje del nuevo modelo
- Demanda regional
- La confiabilidad y seguridad del sistema
- La eficiencia de largo plazo
- La transición energética
- El principio de no prevalencia de los particulares
- Criterios de justicia energética.
Para las empresas, esto significa que la estrategia energética debe diseñarse desde una visión integral del sistema, no de manera aislada.
Autoconsumo en México 2026: reglas claras y nuevas obligaciones
Dentro de este marco, el Autoconsumo sigue siendo una alternativa relevante, pero bajo reglas más claras y exigentes. Las DACGs de Autoconsumo definen las modalidades (aislado, interconectado y en grupo), establecen obligaciones técnicas y contractuales, y delimitan el manejo de excedentes y los esquemas de respaldo.
Como señala Paulina Beck, nuestra General Counsel:
El Autoconsumo pasó “de la sola interpretación a las reglas claras, trazables y con consecuencias jurídicas establecidas”. El énfasis se desplaza hacia cómo se acredita, se registra, se reporta y se sostiene un proyecto frente al regulador.
Fortalecimiento del sistema eléctrico: generación y redes
El Plan de Fortalecimiento y Expansión del Sistema Eléctrico Nacional 2025-2030 contempla una inversión estimada de más de 22 mil millones de dólares y la adición de alrededor de 22,600 MW de nueva capacidad de generación al 2030, incluyendo energía fotovoltaica, eólica, sistemas de almacenamiento, cogeneración y centrales térmicas.
En materia de infraestructura, el plan incluye 145 proyectos de transmisión a nivel nacional, con metas físicas que consideran más de 5,500 kilómetros de nuevas y modernizadas líneas de transmisión, distribuidas en siete regiones del país. Estas inversiones buscan reforzar la confiabilidad, estabilidad y capacidad del sistema eléctrico ante el crecimiento de la demanda.
Almacenamiento y proyectos híbridos
El Reglamento de la Ley del Sector Eléctrico reconoce al almacenamiento de energía (BESS) como una figura regulada y prevé la emisión de disposiciones específicas para su instalación y operación. Asimismo, habilita esquemas híbridos que integran generación limpia, almacenamiento y, en ciertos casos, participación en el Mercado Eléctrico Mayorista.
Esto posiciona al almacenamiento como una herramienta clave para gestionar respaldo, flexibilidad operativa y confiabilidad, siempre dentro del marco regulatorio vigente.
Qué implica este panorama para las empresas en 2026
Para quienes toman decisiones energéticas hoy, el mensaje es claro:
- La energía es un factor estratégico de operación y competitividad,
- El cumplimiento regulatorio es tan relevante como la tecnología,
- Las soluciones deben diseñarse considerando el sistema eléctrico en su conjunto.
El panorama energético de 2026 exige decisiones informadas y una visión de largo plazo. Más que anticipar cambios, el reto está en operar correctamente dentro de un sistema que prioriza la planeación, la confiabilidad y el cumplimiento, en un contexto global y local cada vez más exigente.
En Energía Real acompañamos a las empresas en el diseño e implementación de soluciones integrales de energía limpia, que pueden incluir PPA Solar On-site, BESS, gestión en el Mercado Eléctrico Mayorista, I-RECs y desarrollo de Infraestructura o Redes privadas, siempre alineadas al marco regulatorio y a los objetivos operativos de cada organización. Todo esto lo trabajamos bajo tres pilares que guían cada proyecto: integración total, innovación y acompañamiento a largo plazo.
Asesoría energética sin compromiso
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