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El Mercado Eléctrico Mayorista no es perfecto. Antes de migrar, cualquier Director Financiero responsable debe entender cuáles son los riesgos reales, no los hipotéticos, del modelo de suministro calificado y cómo un contrato bien estructurado los puede mitigar o eliminar. La buena noticia es que los riesgos del MEM son conocidos y gestionables. La mayoría de las empresas que han tenido malas experiencias con el MEM lo han hecho por firmar contratos mal estructurados con suministradores que transfirieron riesgos que el cliente no había entendido.
→ qué es el MEM y cómo acceder a él
Volatilidad del precio spot
El precio de la energía en el MEM varía hora a hora según la oferta y la demanda del sistema eléctrico. En algunos momentos, eventos climáticos extremos, fallas de generación, picos de demanda, el precio spot puede dispararse varios órdenes de magnitud por encima del promedio anual.
Ejemplo real: durante la tormenta invernal de febrero de 2021, el precio spot en algunos nodos del norte de México superó los $9,000/MWh, aproximadamente 20 veces el precio promedio anual. Las empresas con contratos de precio fijo no sintieron ese impacto. Las que tenían contratos con exposición directa al spot absorbieron facturas extraordinarias que superaron en múltiplos su gasto normal de energía.
La volatilidad del precio spot es el principal riesgo del MEM, pero es completamente mitigable con un contrato de precio fijo indexado al INPC. Si tu contrato de suministro calificado tiene precio fijo, la volatilidad del mercado spot no te afecta.
Cláusulas de pass-through
El pass-through es la práctica mediante la cual un suministrador calificado transfiere al cliente ciertos costos variables del mercado spot que, en principio, deberían ser absorbidos por el suministrador como parte de su margen de operación.
Los pass-throughs más comunes son: el cargo por congestión de la red, las pérdidas de transmisión y los ajustes por desvíos entre la energía contratada y la energía realmente consumida. Cuando estos cargos están en el contrato como pass-through, el precio final que paga el cliente puede ser significativamente mayor al precio base acordado.
Cómo identificarlos en el contrato: busca frases como "el cliente pagará los cargos de congestión que publique CENACE", "las pérdidas de transmisión serán trasladadas al cliente" o "los desvíos de programa serán facturados según el precio spot". Si encuentras estas cláusulas, el contrato no es de precio fijo real, el cliente asume riesgo de mercado que no fue explicitado en la propuesta comercial.
Incertidumbre regulatoria
El marco regulatorio del sector eléctrico mexicano ha evolucionado en los últimos años. La reforma constitucional de octubre de 2024 y la nueva Ley del Sector Eléctrico (LESE) en marzo de 2025 modificaron algunos aspectos, aunque el MEM continúa operando y los contratos de suministro calificado siguen siendo válidos.
El riesgo regulatorio real no es que el MEM desaparezca, eso no ha ocurrido ni tiene señales de ocurrir. El riesgo es que cambios en las reglas de despacho, en las metodologías de cálculo del PML o en las obligaciones de CELs afecten el precio real que paga la empresa. Un suministrador calificado con experiencia profunda en el mercado mexicano puede estructurar contratos que absorban estos riesgos regulatorios sin trasladarlos al cliente.
La señal más importante de un suministrador que gestiona bien el riesgo regulatorio es que sus contratos vigentes han sobrevivido los últimos 5 años de cambios regulatorios sin modificaciones unilaterales al precio ni interrupciones del servicio.
Riesgo operativo del suministrador
Si el suministrador calificado con quien firmaste el contrato tiene problemas financieros o pierde su autorización de la CNE, tu empresa puede quedar sin suministro calificado y tener que volver a CFE Suministro Básico de forma temporal. Este riesgo es bajo, pero existe, especialmente con suministradores pequeños o de reciente creación.
Cómo mitigarlo: verifica que el suministrador esté en el registro actualizado de la CNE, que tenga contratos vigentes con otras empresas del sector (no solo referencias sin verificar), y que su estructura financiera y portafolio de generación sean sólidos. Un suministrador con generación propia tiene mayor capacidad de gestionar la volatilidad del mercado sin transferirla al cliente.
Cómo leer un contrato de suministro calificado
Antes de firmar cualquier contrato de suministro calificado, estos son los cinco elementos que debes revisar con tu área legal y financiera:
- Precio base y mecanismo de indexación: ¿es INPC puro? ¿Tiene un cap de incremento anual que protege al cliente si la inflación sube mucho?
- Cargos adicionales: ¿qué cargos están incluidos en el precio base (porteo, CELs, distribución) y cuáles se facturan por separado como pass-through?
- Cláusulas de pass-through: ¿están identificadas explícitamente? ¿Qué cargos se transfieren al cliente y bajo qué condiciones?
- Penalidades por desvío: ¿qué pasa si el consumo real difiere significativamente del perfil acordado? ¿Hay penalizaciones por desvíos que excedan cierto porcentaje
- Condiciones de terminación: ¿cuál es el proceso y costo de salir del contrato anticipadamente si las condiciones del negocio cambian?
La diferencia entre un contrato bien y mal estructurado
Las preguntas que debes hacerle a tu suministrador
- ¿Cuál es el PML histórico promedio de mi nodo y cómo se compara con el precio base que me ofrecen?
- ¿Qué cargos están incluidos en el precio base y cuáles son pass-through? Dame el desglose completo.
- ¿Tienes contratos vigentes firmados antes de 2022 que sobrevivieron los cambios regulatorios? ¿Puedo hablar con esos clientes?
- ¿Qué pasa si la CNE o CENACE modifican las reglas del mercado durante la vigencia del contrato? ¿Quién asume ese riesgo?
- ¿Tienes generación propia o accedes al mercado spot para cubrir mi demanda? ¿Cómo gestiona eso tu riesgo de precio?










